Se conoce como Guerras Cántabras
a los enfrentamientos entre el Imperio Romano y los distintos pueblos astures y cántabros
que habitaban el territorio conocido ya por los antiguos romanos como Cantabri,
al norte
en la Península Ibérica.
Los enfrentamientos mantenidos por Roma contra los diversos pueblos del Norte hispano
(cántabros y astures principalmente) representaban la culminación de la
larga conquista de la Península Ibérica. La
resonancia de estas guerras sobrepasó a la de gran parte de las
emprendidas por el Estado romano a lo largo de su historia. La razón de
ello no hay que buscarla en el ámbito estrictamente militar, sino en el
alcance político que se le concedió a la conquista del Norte peninsular,
única operación dirigida personalmente por el emperador César Augusto.
Desde aproximadamente el año 50 a. C.,
solamente los cántabros y los astures mantenían la independencia frente a Roma, aunque ocasionalmente se enrolaban en las tropas auxiliares romanas, durante las guerras civiles, al servicio de Pompeyo.
El resto de los pobladores de la península ya habían sido sometidos, o
bien se habían adherido voluntariamente a los romanos.
Enhorabuena por tu blog!! me parece muy interesante. Un saludo.
ResponderEliminar